Bautizados popularmente por los conductores como los «radares invisibles», los cinemómetros Veloláser son sin duda los radares móviles más sofisticados y difíciles de detectar de cuantos operan en la red viaria española.
Adquiridos por la DGT para sustituir a los antiguos y pesados radares de trípode, su tecnología miniturizada ha revolucionado los controles de velocidad en carreteras secundarias y travesías.
📏 Ultracompacto: Apenas mide 50 centímetros de alto y pesa poco más de 2 kilogramos. Puede montarse sobre un trípode minúsculo, adosarse al guardarraíl o fijarse en la puerta de un vehículo patrulla.
¿Por qué son prácticamente invisibles?
Las características que hacen al Veloláser un dispositivo temible son:
- Operación inalámbrica (4G y WiFi): El radar no necesita cables ni que los agentes estén a su lado. La patrulla de la Guardia Civil puede permanecer oculta a varios cientos de metros de distancia recibiendo las fotografías en una tableta en tiempo real.
- Tecnología láser LiDAR: Emite pulsos de luz láser invisibles e indetectables por la inmensa mayoría de detectores de radar (que además están prohibidos por ley).
- Control bidireccional: Es capaz de controlar vehículos en dos carriles al mismo tiempo, incluso en sentidos contrarios de circulación.
- Amplio rango de velocidad: Capaz de medir con precisión velocidades de entre 30 km/h y 250 km/h.